Algo que aprendimos de la televisión y del cine es que el Apocalípsis Zombie es inevitable. Creados originalmente en antiguos rituales vudú en Haití y en África, los zombies se incorporaron a la cultura norteamericana por medio del cine comenzando en 1932 con White Zombie, protagonizada por Bela Lugosi. Posteriormente, los zombies aparecieron en Plan 9 Del Espacio Sideral en la forma de un tambaleante Tor Johnson y luego finalmente en el film de George A. Romero de 1968 La Noche de los Muertos Vivientes. Este film cambió el panorama de las películas de zombies, aunque no sería hasta el año 2004, con la remake de su clásico de 1978 El Amanecer de los Muertos, que los zombies realmente ascenderían a la cultura pop, además de que dejaron de arrastrarse y aprendieron a correr. Ese mismo año se estrenó Shaun of the Dead y entonces, los zombies se volvieron graciosos. Pero este no es un artículo sobre la historia de los zombies en el cine. Es acerca de la mayor diferencia en la descripción de los zombies en películas y videojuegos. Algunos caminan lentamente, mientras que otros corren a un ritmo difícilmente igualable por un maratonista profesional. ¿Entonces? ¿Cuáles producen un mayor temor en lo profundo de nuestro corazón? ¿El zombie tambaleante o el super corredor?
Zombies Lentos
Se puede decir que los clásicos defienden que la fuerza del zombie reside en su número y no en su velocidad. Aducen además que si la única forma de matarles es pegarles un tiro en la cabeza y ya es bastante complicado hacerlo cuando andan como viejecitas, imaginad lo dificil que sería acertar en plena carrera. Como defensor de esta teoría podemos citar un comentario que Simon Pegg, guionista de 'Shaun of the dead' (2004), realizó tras la emisión de la estrambótica pero interesante serie inglesa 'Dead Set' (2009) -en la que los participantes del Gran Hermano británico se enfrentan a una epidemia de zombies rápidos-. Pegg reconoce que es "absurdo debatir la reglas de algo que no existe". Sin embargo, afirma que "al igual que a un vampiro sólo se le puede matar con una estaca de madera y que los hombres lobo no vuelan, los zombies no pueden correr". Sin carecer de razón, Pegg añade esta reflexión: "¿Un agente biológico?, puede ¿un súper virus? lo acepto. Pero la muerte significa perder habilidades, no ganar superpoderes. Si ya es difícil correr con un resfriado, imagina hacerlo con la peor enfermedad de todas".
Zombies rápidos
A pesar de todas las críticas digamos clásicas, los zombies de la nueva escuela cinematográfica son endiabladamente veloces. Los defensores de esta clase de monstruos señalan su mayor espectacularidad. Una masa de zombies rápidos genera persecuciones, tiroteos, masas de no muertos superando barricadas, explosiones gigantescas para frenarlos. Por contra, los lentos arrastran inevitablemente el film a derroteros más filosóficos, por decirlo así, a discusiones sobre si la sociedad actual ya está enferma, si el hombre es el verdadero virus de la Tierra, etc. Es decir, que los zombies rápidos venden más entradas.
Por otro lado, en pro de la velocidad también está la inapelable razón de que, al fin y al cabo, en el mundo de la ficción cinematográfica no debería existir ninguna regla a cumplir, pues estamos hablando efectivamente de ficción.

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